En un mes vence el plazo que tiene el Congreso para dictaminar proyectos, salvo que se prorrogue el período de sesiones ordinarias o el Poder Ejecutivo convoque a extraordinarias. De no ser así, las iniciativas que queden pendientes de ser tratadas deberán esperar hasta el 1 de marzo del año que viene. Los tiempos apremian para el gobierno de Javier Milei: varias de las apuestas que hizo todavía no comenzaron a tratarse; están a “mitad de camino” o directamente no se presentaron en el Poder Legislativo. Un repaso de las iniciativas que fueron anunciadas pero que siguen sin ver la luz.
La cuenta regresiva ya está en marcha en el Congreso. Fin de año está a la vuelta de la esquina y, para colmo, dos hitos paralizarán la actividad. Por un lado, la visita del Papa. Por otro, las elecciones en los Estados Unidos, a la que asistirán varios referentes de La Libertad Avanza. Esto significa que el oficialismo deberá poner un pie en el acelerador si quiere terminar el año con dos textos que le urgen.
Por un lado, el Presupuesto 2027. Cuesta imaginar que en su último año de mandato, con elecciones mediante, el Presidente se arriesgue a iniciarlo sin una hoja de ruta sancionada por el Congreso. El asunto es que el debate de la “ley de leyes” comenzó hace apenas una semana y con el Papa y las elecciones en el medio, la sesión para su aprobación en el recinto de la Cámara de Diputados sería recién el 18 de noviembre. Es decir, 48 horas de que venza el plazo para dictaminar. Se da casi por hecho que, solo por este tema, la Casa Rosada convoque a extraordinarias. De lo contrario, el Senado no contaría con margen para darle sanción definitiva a la iniciativa.
Otro tema que urge ser tratado es la reforma política. Siempre y cuando los hermanos Milei quiera que esta comience a regir en las elecciones del 2027. Fue la Cámara Electoral la que le pidió al Congreso que defina las reglas antes del año electoral. Planteó que "es necesario contar con seguridad y certeza". En otra palabras, si La Libertad Avanza quiere suprimir las PASO el año que viene, también deberá pisar el acelerador con este tema, que apenas comenzó a tratarse en reuniones informativas en la comisión de Asuntos Constitucionales del Senado. Sus votos no están garantizados.
Además de estos dos temas que son prioridad para la Casa Rosada, hubo otras iniciativas que Milei anunció con bombos y platillos, pero que no avanzan. Por un lado, el Súper RIGI. El régimen que busca atraer inversiones millonarias en nuevas industrias quedó paralizado en el Senado, luego de ser aprobado en Diputados. La jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich, sigue sin lograr las adhesiones de sus aliados para llevarlo al recinto. Y de lograrlo, sería porque el texto sufrió modificaciones, por lo que debería volver a la Cámara que conduce Martín Menem para su sanción definitiva.
Otro texto que desde hace meses avanza y retrocede en el Senado es el que busca reformar la ley de Salud Mental sancionada durante el kirchnerismo. La semana pasada, el texto pasó a la firma tras un debate en comisión, pero a la libertaria le falta una firma para poder llevarlo al recinto. Si logra hacerse de esa firma, podría tratarse esta semana en una sesión. Pero luego debería ser tratado en Diputados para convertirse en ley.