El jefe de Gabinete, Diego Santilli, afirmó que los mandatarios provinciales deberían inquietarse ante la posibilidad de un regreso del kirchnerismo al poder con Axel Kicillof como figura central. En una entrevista con Radio Mitre, vinculó ese escenario con una eventual revisión de los regímenes de promoción de inversiones, conflictos por tomas de tierras y cambios en políticas sectoriales.
“Los que tendrían que estar preocupados son los gobernadores”, sostuvo Santilli. El funcionario planteó que los acuerdos políticos con las provincias están ligados a una agenda de inversiones y desarrollo que, según dijo, podría quedar en discusión ante un cambio de signo político representado por el mandatario bonaerense.
La advertencia surgió cuando fue consultado por la falta de consolidación de acuerdos electorales entre el Gobierno y los gobernadores aliados o dialoguistas. Santilli respondió que la preocupación debía estar del lado de los mandatarios provinciales y enumeró posibles impactos en distritos vinculados con la energía, la minería, el agro y la seguridad.
“Imaginemos que el kirchnerismo vuelve y arriba Kicillof”, señaló Santillo. A partir de esa hipótesis, mencionó los cortes de calles y los piquetes en la Ciudad de Buenos Aires, la discusión por la coparticipación y las tomas de tierras en la Patagonia. También señaló que, según su interpretación, el kirchnerismo anticipó que revisaría los regímenes de inversiones.
Los acuerdos políticos y las inversiones provinciales
El jefe de Gabinete puso el foco en Neuquén y Río Negro por los proyectos asociados a Vaca Muerta y a la infraestructura de exportación de hidrocarburos. “¿Qué va a pasar con Neuquén y Río Negro?”, preguntó al cuestionar una eventual marcha atrás en los marcos de promoción para inversiones.
Santilli comparó a Neuquén con Abu Dabi por su disponibilidad de recursos de petróleo y gas, mientras que describió a Río Negro como la provincia desde la que saldrá parte de la producción destinada a exportación. Afirmó que las inversiones previstas en Punta Colorada y zonas cercanas podrían llevar a la región a una situación de pleno empleo el año próximo.
También incluyó a Córdoba, por las discusiones vinculadas con las retenciones; a Santa Fe, por la lucha contra el narcotráfico en Rosario; a San Juan, por los proyectos mineros de cobre; y a Salta, por el desarrollo de la actividad vinculada con el litio. “Nosotros trabajamos con los gobernadores que creen en un país distinto, que siguen luchando para que lleguen sus inversiones y para que se genere trabajo en sus provincias”, afirmó.
Como ejemplo, mencionó una visita a la zona limítrofe entre Salta y Catamarca, donde, según indicó, ambas provincias alcanzaron un acuerdo para el cobro de regalías. Allí destacó la inauguración de una segunda planta de la compañía coreana Posco, que, de acuerdo con sus declaraciones, generará más de 1.200 puestos de trabajo.
Santilli también se refirió a proyectos industriales en Bahía Blanca, entre ellos una nueva planta de urea, instalaciones para el tratamiento de gases y una planta de procesamiento de aceites. El funcionario sostuvo que esas inversiones expresan el modelo productivo que busca defender el Gobierno.